1. Seleccione el servicio, no solo el canal
Describa qué solicita el usuario, qué necesita el asesor, cuándo se considera resuelto y qué obliga a escalar. Un servicio acotado permite validar más que una salida general para toda la organización.
2. Dibuje el recorrido de extremo a extremo
Incluya solicitud, identificación, espera, llamado, conexión, atención, transferencia, cierre y contingencia. Asigne responsables y datos mínimos en cada etapa.
- Defina si será inmediato, agendado o híbrido.
- Determine qué canales entregan avisos y acceso.
- Establezca qué ocurre si el usuario o el asesor no se conectan.
- Diseñe retorno a presencial cuando corresponda.
3. Valide tecnología, privacidad y entorno
Revise navegadores, red, audio, cámara, puestos de asesores, módulos de sede, permisos, tratamiento de datos y accesibilidad. En salud, incorpore desde el inicio habilitación, consentimiento, registros y seguridad del paciente.
4. Pilote, mida y ajuste
Empiece con población, horarios y servicios controlados. Mida demanda, espera, conexión, resolución, transferencias, fallas y satisfacción; documente causas, no solo promedios.
El escalamiento debe responder a lo aprendido. Más enlaces o equipos no compensan reglas confusas ni capacidad insuficiente.
